Vinos del desierto más árido del mundo

Publicado el 25/05/2016

Cuando uno piensa en los vinos de Chile lo normal es imaginarse las viñas exuberantes de los valles centrales, pero hoy en día están cultivando viñas en el desierto de Atacama.

Este desierto se considera el más árido del mundo, tan seco que a menudo se compara su paisaje con el de Marte.

Vino atacameño

Los vitivinicultores generalmente no resisten la oportunidad de producir vinos en suelos interesantes y nunca antes probados. Es por esto que Atacama proporciona el lugar ideal para llevar a cabo estos experimentos, que hoy en día, con un mínimo de agua y el máximo de innovación, están dando buenos resultados.

El “Terroir” de Atacama

Los aficionados al vino están constantemente en búsqueda del más excepcional de los “terroir” (las características del suelo y del clima que se pueden saborear en las uvas y en el vino que producen). El terroir de Atacama es especialmente tierroso y áspero, una experiencia única para el paladar insaciable de un amante del vino.

La mayoría de las viñas en Atacama se ubican cerca de la costa del Pacífico, donde pueden aprovechar los recursos nutritivos del mar. Sin embargo, hay otras viñas que se han estado plantando en sectores más inhóspitos como Toconao y San Pedro de Atacama. La producción de vino en esta área es principalmente artesanal.

Valle de Copiapó

Estas viñas color esmeralda resaltan como gemas en contraste con el terreno tostado que rodea la ciudad de Copiapó. La producción de uvas, mayoritariamente exportadas a Estados Unidos, apoya la economía de esta ciudad que se basa en la minería.

Desde Copiapó, toma la calle Copayapu en dirección sureste hasta el pueblo agrícola de San Fernando, donde se producen localmente muy buenos vinos y donde la vitivinicultura ha sido parte integral de su comunidad desde 1940.

Valle de Huasco

El Valle de Huasco es frecuentemente llamado el “Jardín de Atacama“. Si bien aquí se producen principalmente uvas de pisco, algunos vinos fantásticos de esta zona han ganado bastante fama.

Las viñas de Huasco reciben sol pleno debido a la baja altura de la Cordillera de la Costa. A esto se suman los vientos cálidos que transportan la sutil esencia salada del Océano Pacífico. El Parque Nacional Llanos de Chale, lleno de flores y vida silvestre, que es un verdadero paraíso fértil para la vitivinicultura.

Para llegar, la mejor opción es viajar en bus o en auto desde Santiago a Huasco (pasando por Vallenar) o desde Copiapó a Huasco (también vía Vallenar).

Toconao y San Pedro de Atacama

A mil kilómetros al Norte de Huasco a través de Atacama, una organización llamada Atacama Tierra Fértil ha estado trabajando con los vitivinicultores locales y enólogos profesionales para desarrollar las viñas de Toconao, en las cercanías de San Pedro.

Hasta ahora se han producido tres cosechas del vino Ayllu con resultados muy prometedores. En Talabre, a 30 km al Sureste de Toconao y a una altitud impresionante de 3500 m, se han plantado las viñas que se podrían considerar las más altas del mundo.

Se puede llegar a través del aeropuerto de la ciudad cercana de Calama con vuelos desde y hacia Santiago. La otra opción son los buses que viajan por esta región y que realizan paradas en Toconao y San Pedro.

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